Freedom Road Socialist Organization

Declaración de los Principios de la Unidad

Introducción

Camaradas y amigos. Ésta es una declaración de los principios de la unidad de la Organización Socialista Camino de la Libertad (FRSO, siglas en inglés) y la Red Organizativa Socialista (SON, siglas en inglés). Ésta es un breve resumen de la conección política que hemos desarrollado en los dos últimos años, una conección que nos ayudará a unirnos y contribuir mejor para la lucha por un progreso social en los Estado Unidos. Esta declaración no es la “última palabra”. Más bien, representa nuestro mejor entendimiento en este tiempo en que los socialistas en los Estados Unidos están enfrentando asuntos importantes. Nosotros presentamos esto como un trabajo en vías de desarrollo y que se completará con su participación, la de amigos de nuestra organización y con la rica experiencia del pueblo en lucha por un mejor mundo.

Nos acercamos al final del siglo 20. El mundo ha cambiado drásticamente en los últimos 10 años, haciendo este uno de los períodos más difíciles en la historia de la izquierda internacional. Nosotros hemos visto la caída de los auto-proclamados gobiernos socialistas en Europa del Este y una crisis que se esparce en los movimientos revolucionarios en África, Asia y Latinoamérica. Hemos visto al socialismo mismo caer en una crisis profunda alrededor del mundo. No obstante de estas recaídas, nosotros continuamos en la lucha.

En este período tumultuoso, muchas fuerzas de izquierda alrededor del mundo se han retirado de las políticas revolucionarias. Nosotros pudimos haber reaccionado a la crisis dando por vencida la lucha revolucionaria y transformándonos en una organización reformista. Pero nosotros creemos que el capitalismo e imperialismo amenazan cualquier esperanza para la justicia social, paz y dignidad humana. Nosotros vemos una crisis en el mundo entero de hambre, enfermedades, destrucción del medio ambiente, pobreza y colapso económico. El sistema de imperialismo global amenaza la sobrevivencia de toda vida en este planeta. Nada falto de revolución puede dar respuesta a esta amenaza.

Ahora es el tiempo de construir una organización revolucionaria; no solo para reconstruir la lucha por los cambios sociales progresistas en este país, sino que para conducir una “refundación” de la teoría Marxista. El reto es para que nosotros apliquemos las duras experiencias que hemos aprendido en la última década de la materia del conocimiento Marxista; construir un movimiento socialista con más sabiduría y mejor que nos pueda lleva a través del próximo siglo.

Una Breve Historia

Nuestra organización tiene raíces similares y distintas. FRSO y SON originalmente emergieron de la tremenda agitación social y de la lucha revolucionaria de los años de 1960 y 1970, así como gente de color, mujeres y jóvenes pensaron traer igualdad genuina, justicia y paz a los Estados Unidos. Nuestras organizaciones y sus antepasados inmediatos, se ponen en pie en esa sección del nuevo movimiento revolucionario el cual miraba a la República Popular de China como una inspiración y guía.FRSO nació de una primera unión entre la Liga de Unidad Proletaria y de la Sede de los Obreros Revolucionarios, seguido después por una unión con la Organización para la Unidad Revolucionaria y el Colectivo Amilcar Cabral/Paul Robeson. Las primeras raíces del FRSO están dentro del movimiento laboral, la lucha afroamericana, el movimiento de lesbianas y hombres homosexuales y del movimiento estudiantil.

SON nació inicialmente de la desintegración de la Liga de Lucha Revolucionaria (LRS, siglas en inglés), la cual estaba formada por la unidad del Movimiento 29 de Agosto, I Wor Kuen y la Liga Comunista Revolucionaria. SON incluye hoy día miembros que no pertenecían a la Liga. Las raíces de SON primordialmente están en el movimiento de liberación para el pueblo de color (afroamericano, chicano/latino, asiático/de las Islas del Pacífico) y del movimiento laboral.

Porque Nos Pronunciamos

1. Nosotros Existimos para Organizar para el Socialismo

Nosotros somos revolucionarios socialistas que creemos que el capitalismo—como un sistema centrado en las acumulaciones privadas y ganancias—es inherentemente un sistema de desigualdad, injusticia y guerra. Queremos un sistema social en donde los bienes sociales no estén en manos de unos pocos billonarios, sino en control del pueblo. Nosotros buscamos la democracia tanto económica como política. De cualquier modo, una democracia genuina no es posible al menos que el pueblo tenga un verdadero acceso a los medios de comunicación masiva, a una educación de alto nivel, así como a los recursos que hacen posible la participación en hacer decisiones. Las necesidades humanas no pueden reemplazar las ganancias como la fuerza que guía a la sociedad al menos que el pueblo controle los lugares de trabajo, sus escuelas, sus vecindarios y las instituciones gubernamentales.

Hoy día todos los revolucionarios viven en la sombra del colapso del bloque soviético y su fallido modelo por construir el socialismo. La crisis de todos los partidos y gobiernos socialistas a través del mundo pesa sobre todos nosotros. Nuestra identidad como revolucionarios socialistas nunca debe de ser basada en la suerte de cualquier país o partido socialista o llamado socialista. Nosotros nunca hemos visto al bloque soviético como un modelo viable para la sociedad socialista. En cambio nosotros dependemos de nuestra habilidad para desarrollar una teoría y práctica revolucionaria socialista que nos guíe a nosotros a hacer cambios revolucionarios acá en los Estados Unidos.

Nosotros estamos para construir un socialismo nativo para este país con un profundo compromiso para la autodeterminación de las naciones oprimidas dentro de sí. En vista de las experiencia de la Unión Soviética, China y otros países socialistas o auto-llamados socialistas, nos pronunciamos por una visión democrática y revolucionaria del socialismo; un socialismo que no sea representado por el desarrollo de una nueva camarilla que gobierne o una clase explotadora, pero que sea representado por el obrero y el pueblo oprimido en el poder.

La teoría Marxista guía nuestra participación en la lucha del pueblo pero no nos dicta lo que necesitamos hacer minuto a minuto. Las raíces de nuestra teoría están basadas en Marx, Engels, Lenin. Mao y otros revolucionarios como Che Guevara, Malcolm X, Amilcar Cabral y Ho Chi Minh. Es nuestra responsabilidad ramificarnos, aprendiendo del feminismo, medio ambientalismo, y de las luchas de liberación nacional en el país y fuera. Buscamos aprender y crecer de cada nueva lección que nuestro activismo nos enseña. Nosotros creemos que cada camarada juega un papel en el nuevo socialismo del mañana.

2. Como Revolucionarios Socialistas, Formamos Nuestro Hogar en la Clase Trabajadora

La clase trabajadora multinacional tiene un interés objetivo en terminar el capitalismo en este país. La clase trabajadora se ve diferente a cuando las fábricas manufactureras domésticas en gran escala dominaban la economía de los Estados Unidos. Sin embargo los obreros son tan explotados y alienados de los bienes que producen como siempre han sido.

Para combatir la explotación, la clase trabajadora necesita luchar por sus propios intereses. Nosotros organizamos dentro de los sindicatos de comercio para luchar por los derechos de los trabajadores, salarios más altos y para parar el racismo, sexismo y la discriminación homofóbica en los lugares de trabajo. Nosotros creemos en la organización de todos los trabajadores, incluyendo a los desempleados, indigentes, inmigrantes indocumentados y prisioneros. Nosotros nos dedicamos a la lucha de los trabajadores no organizados para formar sindicatos que verdaderamente protejan y representen los intereses en el nuevo lugar de trabajo multinacional. Nosotros organizamos en los vecindarios y comunidades del pueblo trabajador para luchar por una mejor vida, mejores viviendas, escuelas y cuidado de la salud. En todo este trabajo, los socialistas luchamos como socialistas para la organización de los trabajadores de las nacionalidades oprimidas, como un medio para adelantar la autodeterminación y la unidad de la clase trabajadora.

3. Nosotros Buscamos Unidad con Todas las Fuerzas que Estén en contra del Dominio Imperialista en los Estados Unidos

Acontecimientos mundiales y domésticos han causado una gran cantidad de confusiones, desmoralización y reflexión dentro de la izquierda. Estos acontecimientos también nos han proveido de grandes oportunidades para poner al lado el pasado sectarismo y para construir un gran nivel de unidad. Por fin, un cambio social fundamental es imposible sin una izquierda unida la cual representa una fuerte fuerza en las políticas de los Estados Unidos. La unión de nuestras dos organizaciones atestigua nuestro compromiso para el principio de la unidad de la izquierda. Nosotros continuaremos en este sendero de buscar la unidad con otras organizaciones revolucionarias incluyendo las fuerzas revolucionarias nacionalistas. Nosotros estamos al igual de serios en construir vínculos con movimientos y organizaciones progresistas no revolucionarias. La construcción de un frente unido es crítico para nuestra lucha.

Nosotros no creemos que tenemos todas las respuestas. Revolucionarios nacionalistas y otras fuerzas de la izquierda tienen experiencias variadas y substantivas de las cuales todos podemos aprender. Nosotros creemos que una izquierda con multi-tendencias puede darle fuerzas al movimiento de masas para cambios progresistas en nuestro país; movimientos que son decisivos para nuestra lucha por el socialismo.

4. El Capitalismo Es el Enemigo

Nuestro enemigo principal es el capitalismo. En orden de luchar contra el enemigo y ganar, nosotros tenemos que entender al enemigo.El capitalismo domina nuestro sistema económico. Bajo el capitalismo, un grupo pequeño de individuos son dueños de las fábricas, las minas, las corporaciones de granjas y los bancos controlan la riqueza que la mayoría del pueblo produce. Contra este sistema nosotros luchamos.El capitalismo organiza a nivel mundial. Bloques de capital compiten intensamente por crecimiento y ganancias. Bajo el capitalismo usted destruye a la competencia o es destruido usted mismo. Este empuje manda a las corporaciones gigantes alrededor del mundo, buscando materiales en bruto baratos y gobiernos locales corruptos que van a asegurar un “clima de inversión amigable”. El capitalismo continuamente busca costos laborales bajos. Es por esta razón que vemos muchas plantas cerrar y moverse al “extranjero,” i.e. dentro de los países tercermundistas.

La clase capitalista gobierna este país. A nosotros nos dicen que esto es una democracia, en donde el pueblo gobierna. Esta es sin embargo la democracia de los capitalistas. Esto no es solamente el hecho que tome millones de dólares para postularse para un puesto de alto mando. El gobierno del estado y el sistema legal fueron formados para desarrollar y servir a los intereses del capitalismo, para mantener el derecho de la propiedad sobre los del pueblo. El capitalismo es un sistema de violencia. La pobreza es construida dentro de su propia operación.

La clase capitalista necesita mantener estos niveles de poder. La historia nos ha enseñado una y otra vez que ellos no se detendrán ante nada para mantener sus riquezas y poder.La democracia capitalista está protegida por la amenaza de la fuerza. Nosotros sabemos de que el gobierno de los Estados Unidos no solamente va a la guerra al extranjero para proteger sus ganancias. También mandará sus fuerzas armadas del estado en contra de su propio pueblo para acabar con las huelgas militantes, demostraciones estudiantiles o rebeliones urbanas en contra de la injusticia.

El capitalismo también es un sistema social. El capitalismo estadounidense no es un capitalismo abstracto: es un capitalismo racista, basado en una supremacía blanca. Estados Unidos fue construido en tierras robadas a los pueblos indígenas y por la mano de obra de esclavos africanos. La clase capitalista ha mantenido a la clase trabajadora de este país dividida en líneas raciales desde la colonización. La forma racista de ver al mundo promovida entre la gente blanca está constantemente reenforzada por el racismo institucionalizado de la sociedad de Estados Unidos.

Un elemento importante en el racismo estructural o institucional fue la imposición de una diferencia relativa en el trato del pueblo blanco sobre el pueblo de color. Este sistema asigna pequeños pero verdaderos privilegios para la gente blanca y hasta el punto que este sistema es protegido o ignorado, no se puede sostener una verdadera unidad entre la clase trabajadora y los movimientos nacionales.

Debido al racismo institucionalizado y la opresión nacional, el pueblo de color sufre política, social y económicamente. La visión supremacista blanca del mundo es internalizada continuamente entre el pueblo de color, produciendo auto-odio y comportamiento auto-destructivo. Los trabajadores blancos necesitan ser educados en la realidad de que el racismo y la supremacía blanca al fin de todo daña a todos los trabajadores y que la unidad de todos los trabajadores va a beneficiarlos a ellos también.Mientras la mayoría de los trabajadores blancos no se benefician significativamente de la opresión del pueblo de color, el racismo se ha usado con gran éxito dividiendo los movimientos sociales progresistas a través de la historia de los Estados Unidos. El racismo intensifica y prolonga la opresión del pueblo de color. Esto es peligroso particularmente porque, si pudiera el fascismo llegar al poder en los Estados Unidos, lo haría explotando los temores raciales y el divisionismo. Una revolución social requerirá la union de la clase trabajadora con los movimientos revolucionarios de las nacionalidades oprimidas y este frente unido será la fuerza social primordial que dirija la lucha hacia el socialismo.

5. Nosotros Debemos Mantener una Lucha Constante en contra del Racismo y la Opresión Nacional

Por quinientos años, el capitalismo en todas partes se ha apoyado en la colonialización y opresión racista de sus minorías étnicas dentro de sus fronteras. En cambio, la lucha libertaria de los pueblos afroamericanos, chicanos, americanos indígenas, asiáticos y del Pacífico, y puertorriqueños han sido la fuerza que lleva la lucha del pueblo en los Estados Unidos. Estos movimientos revolucionarios han guiado la batalla contra la opresión nacional y han luchado por una igualdad total y libertad nacional. Una de las tendencias consistentes en la lucha por la liberación de las naciones oprimidas ha sido la demanda por la autodeterminación: los derechos de las naciones oprimidas a controlar su tierra y determinar su identidad nacional libres de la dominación imperialista. Nosotros nos pronunciamos por la completa defensa de este derecho y por la habilidad de que las naciones oprimidas lo ejerzan.

El curso de la lucha en los Estados Unidos ha forjado una nueva nación entre los afroamericanos establecida en la “zona negra” de la región agricultural del sur de los Estados Unidos. Desde antes de la guerra civil, los combatientes afroamericanos por la liberación han mantenido la demanda por tierra y justicia, así como la demanda por una igualdad total a través de los Estados Unidos. Nos pronunciamos con esa tradición. Apoyamos la autodeterminación para la nación afroamericana. Así como esta lucha gana impulso, esto eventualmente incluya el establecimiento de una nación independiente afroamericana en el sur. Nosotros defendemos el derecho a organización afroamericana necesaria para alcanzar esta liberación, incluyendo el derecho a distintos partidos revolucionarios afroamericanos.

Como un resultado de los desarrollos históricos desde la anexión del territorio mexicano por los Estados Unidos, ahí emerge la nación oprimida chicana/mexicana de Aztlán. Desde la anexión, ha existido una lucha continua por tierra y libertad. Nosotros defendemos el derecho a la autodeterminación e incluyendo la secesión por esa nación. Nosotros defendemos el derecho a una organización chicana/mexicana independiente necesaria para alcanzar esta liberación, incluyendo el derecho a distintos partidos políticos chicanos/mexicanos.

Nosotros apoyamos la lucha por la liberación nacional para todas las naciones brutalizadas por la opresión imperialista cuyas patrias están dentro de las fronteras de los Estados Unidos, tales como la nación de los americanos indígenas de los Estados Unidos, la nación hawaiana y la lucha puertorriqueña por la independencia nacional. Es hipócrita de parte de los Estados Unidos demandar autodeterminación de las naciones en la ex-Unión Soviética y Yugoslavia y negar los mismos derechos a las naciones dentro de sus propias fronteras.

Es un refuerzo para los movimientos de liberación nacional en los Estados Unidos de que ellos incluyan diferentes clases. Sin embargo, en cada movimiento la gran mayoría son de la clase trabajadora. Nosotros creemos que la clase trabajadora de cada movimiento tiene contribuciones esenciales a la lucha por la liberación y su participación en el liderazgo debe de ser estimulada, por lo cual se debe de luchar y respetar dentro del contexto de un amplio frente unido para la liberación.

6. Un Revolucionario Socialista Debe de Ser un Líder en la Lucha por la Liberación de las Mujeres y contra de Todas las Formas de Supremacia Masculina

La opresión de las mujeres antecedió al surgimiento del capitalismo. El capitalismo junto con la supremacía masculina, intensifican la subordinación y la degradación de las mujeres. El capitalismo también manipula la vida familiar y la sexualidad para asegurar su control sobre la clase trabajadora.

La lucha por la liberación genuina y igualdad de las mujeres es uno de los componentes principales de nuestro movimiento. Desafortunadamente, aun en muchos movimientos y sociedades revolucionarias, asuntos de la igualdad de las mujeres han sido continuamente puestos en lo último de la lista. La igualdad de las mujeres debe de ser integral, parte cotidiana de nuestra organización y del movimiento por los cambios sociales. Esto debe de estar reflejado en el liderazgo, orientación y las prioridades de nuestra organización, así también como en el trabajo que hacemos en los movimientos de masas. Nosotros específicamente debemos de respetar y apoyar las demandas de las mujeres obreras y de color, así como las demandas básicas del movimiento de liberación de las mujeres por la igualdad de derechos, igual salario por trabajo comparable, cuidado de niños de buena calidad y a bajo costo, acción afirmativa y derechos reproductivos completos. Nosotros creemos que el movimiento de liberación de las mujeres solo puede lograr sus objetivos a través de la completa participación y liderazgo de las mujeres obreras y de color.

Porque la opresión de las mujeres está atrincherada en el sistema de clase, la lucha por la liberación con seguridad aún continuará bajo el socialismo. La supremacía masculina no va a desaparecer como por arte de magia cuando la hegemonía obrera esté establecida. Ahora nosotros luchamos en contra de los modelos de dominación masculina dentro de la izquierda, incluyendo nuestra propia organización. Nosotros estamos comprometidos a fomentar el liderazgo de las mujeres en nuestra propia organización así como en los movimientos de masas.

7. Los Revolucionarios Socialistas Debemos de Apoyar la Liberación Lesbiana, Homosexual y Bi-Sexual y Luchar contra las Formas de Homofobia y Heterosexismo

La lucha por los derechos de las lesbianas, homosexuales y bi-sexuales es una lucha por los derechos humanos básicos—para vivir a donde uno escoja, por oportunidades de empleo, ser libre de hostigamiento y violencia, y por la oportunidad de participar igualmente en todos los aspectos de nuestra sociedad. La derecha ha montado un ataque total a los derechos de homosexuales y lesbianas buscando deshumanizar para poder justificar la persecución y la negación de los derechos humanos básicos. Nosotros debemos de oponernos activamente a la homofobia y el heterosexismo en todas sus formas, en la sociedad y dentro de nuestra organización. Nosotros trabajamos por la construcción de una sociedad socialista que continuará luchando por la liberación de las lesbianas, homosexuales y bisexuales en todas sus instituciones.

El movimiento lesbiano, homosexual y bi-sexual ha desafiado efectivamente la opresión social, ganando la libertad de mostrarse, expandiendo las posibilidades de la sexualidad humana en esta sociedad. Este movimiento ha encabezado el camino en la lucha contra el SIDA, una de las más devastadoras crisis de la salud de nuestros tiempos. Inspirando a todo el movimiento progresista con su coraje y militancia, este movimiento ha peleado y ganado verdaderas conquistas y libertades para todo el pueblo. Es un movimiento progresista y los revolucionarios deberían de estimularlo y ayudar a dirigirlo. Así como en todos los movimientos en donde organizamos, nosotros luchamos por el liderazgo y el fortalecimiento de las nacionalidades oprimidas y el pueblo obrero dentro del movimiento de liberación lesbiano, homosexual y bisexual.

8. El Socialismo Debe de Hacer un Esfuerzo para Defender y Reparar la Tierra, No para Conquistarla y Destruirla

La lucha por un planeta habitable es un asunto de vida o muerte. La codicia corporativa ha contaminado nuestro aire, destruido la capa de ozono, envenenado nuestras aguas y saturado nuestros alimentos con químicos peligrosos. Nuestra sobrevivencia necesita el con-trol público de la tecnología, la producción y la eliminación del consumismo ciego que nos causa el desperdicio de muchos de nuestro recursos del mundo innecesariamente.

El movimiento del medio ambiente ha estado al frente de la lucha acá en casa y en muchas partes del mundo. Esto debe de ser una parte importante de nuestro trabajo, con atención especial en asuntos en los que se combinan racismo y el medio ambiente. Estos asuntos le han causado al pueblo de color sufrimiento desproporcional de destrucciones del medio ambiente, así como ser escéptico de un movimiento del medio ambiente porque han ignorado sus preocupaciones, aportaciones y liderazgo.

El movimiento del medio ambiente tiene un poderoso apoyo de la juventud, determinada a no heredarles a sus hijos una tierra envenenada. Este movimiento contiene un gran potencial revolucionario. Así como nosotros trabajamos para desarrollar una nueva visión del socialismo, nosotros tendremos que profundizar nuestro entendimiento de la relación entre la humanidad y el resto de la naturaleza. La gente tiene que cambiar cómo ella vive y cómo está organizada la sociedad. La amenaza al medio ambiente nos alcanza a todos.

Desafortunadamente, los experimentos socialistas alrededor del mundo han imitado al capitalismo en sus políticas del medio ambiente, enfocándose demasiado en el crecimiento económico, incrementando la consumación de bienes y en la “conquista” del mundo natu-ral. Nosotros creemos en el socialismo en donde la realización se encontrará en la relación entre la gente y no en el consumo de artículos. Solamente un planteamiento consciente socialista por toda la sociedad puede hacer esto una realidad.

9. Los Socialistas Siempre Han Mantenido el Principio del Internacionalismo. En la Situacion de Ahora, Se a Convertido en una Necesidad.

La situación mundial ha cambiado dramáticamente en los últimos años, especialmente con el colapso de los regímenes socialistas y auto-proclamados socialistas en la URSS y la Europa del Este. En donde los EE.UU. y la URSS solían ser los grandes poderes mundiales, nosotros ahora vemos a Japón, los EE.UU. y Europa Occidental encabezados por Alemania como los tres rivales imperialistas, todos tratando de expandir sus mercados y poder internacionalmente. Una cosa continua constante: la gran mayoría de la gente vive en el tercer mundo y están sufriendo por causa del imperialismo. Las aspiraciones de esta gente por la autodeterminación, democracia y la justicia social al fin se impondrán con fuerza decisiva en el panorama mundial. Nosotros tenemos una responsabilidad especial, como revolucionarios socialistas en la última superpotencia existente, de oponernos a cualquier “nuevo orden mundial” basado en la dominación militar económica o política y de apoyar la lucha para la liberación nacional.

Nos pronunciamos por la paz, independencia y el derecho de todas las naciones oprimidas a la autodeterminación, incluyendo las luchas de los pueblos indígenas alrededor del mundo. En el período posterior a la época de la Guerra Fria, Estados Unidos se ha debilitado como poder económico, pero todavía es un poder militar peligroso y agresivo. Nosotros nos oponemos a las guerras imperialistas del gobierno de los Estados Unidos en dondequiera que sean combatidas. Nos oponemos al nuevo ataque imperialista para dividir al mundo. Estamos en solidaridad con los movimientos del pueblo en lucha de los países tercermundistas en contra de esta “nuevo orden mundial”. Como revolucionarios socialistas, hemos estado y estamos activamente envueltos en apoyar muchas luchas revolucionarias y nacionales alrededor del mundo. Hemos estado particularmente activos en apoyar luchas de liberación nacionales en Centroamérica, la lucha para liberar y unir a Irlanda, la batalla por la nación palestina, el movimiento revolucionario de las Filipinas, la lucha del pueblo eritriano, y la lucha histórica y ejemplar por la completa liberación de Suráfrica/Azania.

10. Las Políticas Electorales Son un Campo Vital de la Lucha del Pueblo

Nuestra organización tiene una experiencia muy extensa en campañas electorales, habiendo trabajado en la campaña presidencial de Jesse Jackson, la coalición Rainbow y en asuntos y campañas locales. Las políticas electorales han sido y permanecerán como una esfera importante de la lucha política para el pueblo obrero, para mejorar sus vidas cotidianas, para obtener una gran medida de poder político (especialmente para las comunidades de color) y para ganar reformas importantes. Al fin las políticas electorales de los Estados Unidos están controladas por el dólar y nosotros no debemos de tener ninguna ilusión sobre esto. Nosotros debemos de ayudar en la lucha para transformar las políticas electorales de los Estados Unidos para que sean más inclusivas, multi-partidistas y democráticas.

Conclusión

Sin organización revolucionaria, nosotros no podemos avanzar al movimiento revolucionario. Como pueblo obrero, necesitamos nuestro propio partido o partidos para luchar por nuestros propios intereses, para ayudar a unificar nuestras luchas, para ampliar nuestro liderazgo y para capacitamos para realizar el socialismo. Nosotros intentamos construir un partido que pueda representar realmente los intereses y aspiraciones de todos los trabajadores de todas las nacionalidades, el cual pueda desarrollar los recursos para las campañas nacionales y el cual pueda evolucionar estrategias nacionales para el poder. Nos imaginamos a un partido realmente dirigido por la clase obrera, del cual el liderazgo será formado predominantemente de miembros de nacionalidades oprimidas y mujeres, también con representación lesbiana, homosexual y bisexual. Nosotros deseamos una organización que sea manejada democráticamente, con una verdadera responsabilidad y que tenga la habilidad de actuar efectivamente una vez hecha las decisiones.

No podemos predecir el camino exacto hacia el socialismo, pero la historia nos enseña que no nos sorprendamos que la clase capitalista tome medidas severas y represivas contra cualquiera que le dispute su control del poder de estado. Nuestros enemigos están organizados; nosotros debemos de organizamos, también. Tomando el ejemplo de Malcolm X, ¡todos los socialistas serios debemos de afirmar la necesidad de usar todos los medios necesarios para lograr el socialismo y la liberación de los naciones y pueblos oprimidos de los Estados Unidos!

Adoptado Junio de 1994