La Juventud de la Raza se Levanta: Las Movilizaciones en los 90 | Print |  E-mail
Written by Marisol Padilla y Juan R. Taizán   
Tuesday, 12 April 2005

Emetido por la Comisión de las Nacionalidades de la Organización Socialista del Camino para la Libertad.

Image Ya son aproximadamente 10 años desde la fase más reciente de las movilizaciones de la Raza en California. Las retiradas que convulsionó muchas de las escuelas secundarias en el norte de California en 1993-2000, fue el resultado directo de las políticas discriminatorias continuas dentro del sistema educativo de California, tanto las políticas al nivel estatal y de condado -- y no hablemos las del gobernador Pete "pito" Wilson -- que aprovechaban los recursos para la educación y luego canalizarlos para la formación de un estado policiaco de cárceles. Los recrudecimientos estudiantiles que sucedieron en las escuelas secundarias en ocho de las ciudades principales en la Área de la Bahía ayudó a fomentar la consciencia política de muchas/os jóvenes de color de clase trabajadora por primera vez, y éstos representaban el inicio de un ofensivo contra un sistema injusto.

Ya son aproximadamente 10 años desde la fase más reciente de las movilizaciones de la Raza en California. Las retiradas que convulsionó muchas de las escuelas secundarias en el norte de California en 1993-2000, fue el resultado directo de las políticas discriminatorias continuas dentro del sistema educativo de California, tanto las políticas al nivel estatal y de condado -- y no hablemos las del gobernador Pete "pito" Wilson -- que aprovechaban los recursos para la educación y luego canalizarlos para la formación de un estado policiaco de cárceles. Los recrudecimientos estudiantiles que sucedieron en las escuelas secundarias en ocho de las ciudades principales en la Área de la Bahía ayudó a fomentar la consciencia política de muchas/os jóvenes de color de clase trabajadora por primera vez, y éstos representaban el inicio de un ofensivo contra un sistema injusto.

Sin embargo, el impulso no duró y el sistema contraatacó. Durante los próximos años, la esperanza para el inicio de un nuevo movimiento fue aplastado por un diluvio de ataques derechistas que efectuó no sólo el aislamiento de las/los organizadoras/os de Raza, sino toda la comunidad de Raza. Son muchas razones para esta contraofensiva, y de hecho el viejo racismo era un factor formidable. Sin embargo, las organizaciones comunitarias y las/los activistas como nosotras/os merecemos una parte de la responsabilidad, por no haber aplicado alguna teoría definida a la lucha. En lugar de tomar una perspectiva histórica, o de clases, de esta nueva ofensiva nos quedamos contentas/os en actuar esporádicamente e independientemente con la meta de derrotar el sistema y restorar estas tierras a las naciones soberanas indígenas, pero nos hacía falta cualquier plan de corto plazo sobre el como hacerlo. Últimamente, esto resultaría en nuestro fallecimiento.

¡La Educación Es un Derecho!

Durante los 90 la educación estaba bajo de ataque. Este ataque, aun enfocado en todo el sistema educativo estaba en el blanco de los ataques, fue más devastador para las comunidades de color, debido sobre todo al pésimo estado del presupuesto para las escuelas urbanas donde iban la mayoría de las/los estudiantes de color. Pero fue la Raza que sufrió el mayor impacto de los ataques. La Raza no sólo compartía con otras/os jóvenes de color la situación de las escuelas tan abarrotadas, sin recursos económicos, y deteriorando como las/los demás de las/los jóvenes de color, las estudiantes de Raza por razones de idioma y la falta de representación in el currículo de enseñanza -- y de las/los maestras/os -- frecuentemente se encontraban aisladas/os y dejadas/os en clases que cuidaban sus necesidades "especiales." Estas clases tenían el efecto de no probar las/los estudiantes de Raza por uno o dos años y frecuentemente las/los enseñaban nada aparte de que ellas/os eran diferentes y no permitidas/os en las clases "normales."

Fue por eso que la juventud Raza se encontraba desilusionada y frustrada con la educación y buscaba otros caminos para poder servir a su comunidad, muchas veces muchas veces a través del pandillismo. Esto cultivaba tierra firme para las/los organizadoras/os que ofrecían nuevas formas para luchar contra las instituciones que les había expulsado. El resultado sería varias retiradas enormes durante un plazo de diez años, dirigidas en gran parte por las/los estudiantes de las escuelas secundarias.

ImageLas retiradas fueron organizadas en las escuelas por una variedad de grupos como los MEChA (Movimiento Estudiantil Chicano de Aztlán, una red estudiantil fundada en los 60), las organizaciones independientes de la Raza y las Uniones Estudiantiles Negras y Asiáticas. Estas fueron coordinadas en escala más amplia y sostenida a lo largo de la década de los 90 por un grupo estudiantil chicana llamado Ollin. (Las raíces de Ollin crecieron de un proyecto Fund our Youth que luego se hizo Student Empowerment Project (o StEP), y luego Voices of Struggle (Voces de la Lucha), y entonces Ollin ahora conocido como Tojil. Ollin era una organización basada en las/los estudiantes que promovía la educación como un derecho de todas/os jóvenes, y enfatizaba la idea que el enfoque de la educación debería ser quitado de la realidad europea y anglo-americana. Las retiradas ayudaron a conducir Ollin hacía la vanguardia de las movilizaciones chicanas y les permitió empezar a construir sus bases en las escuelas secundarias. Por la mayor parte de los 90 Ollin era la organización estudiantil/comunitaria más radical y activa en cualquiera de las comunidades de color en aquel tiempo.

Cuando se brotó la retirada que tal vez era la más grande en 1998, había un ambiente muy bastante emocional y rebelde en el aire. Las/los jóvenes salieron de las escuelas gritando, levantando banderas, y corriendo en las escuelas. Las/los administradoras/os corrían gritando en sus teléfonos-portátiles tratando de averiguar que pasaba. Algunos sabían perfectamente y cerraron la escuela con las/los estudiantes adentro, limitando las protestas a los pasillos y plazas. Aproximadamente 2.000 estudiantes de todas partes de la área de la bahía, desde las ciudades mayores como Oakland y San Francisco hasta las más chicas como San Leandro y Castro Valley, marcharon en las calles para luchar contra los ataques continuos a la educación bilingüe tanto un aumento de recursos para los despachos policíacos, las cárceles, y los centros de detención para jóvenes. Las/los estudiantes sentían que la hora para contraatacar ya había llegado.

Debido en gran parte a la educación intensiva y formación de las bases por Ollin, las/los estudiantes estaban dispuestas/os para desafiar no sólo las instituciones locales autoritarias -- a través de una retirada durante las horas de escuela -- sino que ellas/os querían desafiar la estructura autoritativa social en su totalidad. Ellos/as rompieron los estereotipos y las barreras del racismo, la violencia de las pandillas, y la apatía de los jóvenes marchando unidas/os como los estudiantes de las varias razas, de distintos barrios, ¡y luchando para la justicia para ellas/os mismas/os! Parecía que el movimiento estudiantil y los movimientos de la gente de color habían levantado desde las cenizas del pasado y estaban comprometidas/os a construir de nuevo una fuerte lucha para la justicia, la educación, y la liberación nacional. Sin embargo, esta esperanza era demasiado optimista y el futuro llevaba pérdidas devastadoras que las nuevas movilizaciones no podían enfrentar.

Image¡Tenemos el Poder! ¿Que Clase de Poder? ¡El Poder Estudiantil! 

Lo que ocurría en los 90 fue una movilización enorme y exitosa de estudiantes de escala no vista por mucho tiempo. Tal vez se la explica este fenómeno como la movilización estudiantil al estilo guerrillero. Las/los estudiantes se retiraban causando confusión e ira con la administración y llamando la atención a su lucha. Luego las/los estudiantes regresarían a la escuela por una semana, o tal vez un par de meses hasta que, sin ningún aviso previo todas/os salieran de la escuela nuevamente, causando más confusión e ira. "Atacar, retirarse, dar un golpe relámpago; buscar una solución en el momento."(1)

Tales tácticas fueron exitosas en convencer a los/las estudiantes a unirse con las movilizaciones. Además, la atracción de tener el pretexto de no ir a la escuela fue un factor que convenció aun más estudiantes a meterse en las actividades políticas. Sin embargo, como la lucha guerrillera, esta táctica no era suficiente para asegurar la victoria final -- en este caso de obligar el sistema a aceptar las demandas de las/los estudiantes -- así que ésta lucha no se integró en una estrategia global. Lo que no sucedió fue el cambio de la movilización a la formación de un movimiento.

La formación de los movimientos significa la creación de organizaciones que, a través de la educación, la difusión de información, y con un análisis claro busque últimamente tener éxito (por lo menos al nivel local) en alterar la estructura de poder entre los/las que tienen y los/las que no. Existían algunos aspectos de esta estructura dentro de las movilizaciones estudiantiles, pero hubo un fracaso por parte de las/los organizadoras/os a conectarlas/los a una teoría, análisis, o aun una estrategia más grande. De hecho, hubo un sentimiento generalizado contra la teoría que existía dentro de las organizaciones basadas en los/las estudiantes.

Conectando la lucha con cualquier teoría se veía como un desperdicio de tiempo. En casi cualquier momento se oía las/los jóvenes declarar que el tiempo para el hablar y de las teorías ya había acabado y lo que se necesitaba era la acción. Esto pareció como el desprecio que tenía el Partido de las Panteras Negras hacía las/los "revolucionarias/os acojinadas/os". La teoría que sí influía las movilizaciones era el Indigenismo, que probablemente se encaja más en el Nacionalismo Revolucionario, exigiendo la auto-determinación para las/los Chicanas/os y las tierras de Aztlán.

El análisis fue muy simple, de hecho era demasiado simple. Fue que las/los estudiantes la juventud de la Raza sufría de un sistema racista y contra las/los jóvenes en que el estado forzaba las/los jóvenes de la Raza al complejo industrial penal. Para cambiar este sistema la juventud necesitaba levantarse y tomar lo que era de ellas/os. En muchos sentidos se consideraba las/los estudiantes como la vanguardia conduciendo la comunidad, y levantando la consciencia de la gente.

Las organizaciones estaban conscientes que muchos de los pocos grupos que duraban desde los 60 tenían bases con las/los estudiantes, como MEChA. Así que éstos siempre tienen suministros constantes y concentrados de miembros, el tiempo necesario y nivel de habilidad para hacer la propaganda y educación es bajo. Pronto varios grupos desarrollaron formas de difusión a las/los estudiantes, que servían tan fácilmente que muchas/os no querían hacer la educación con las/los demás grupos e individuos. De todas formas, esto sí ayudó muchas/os estudiantes a hacerse organizadoras/os capacitadas/os que contribuyeran a sus grupos comunitarios hasta la fecha, pero no les entrenó a ir con las masas y traer las/los no-estudiantes a ser organizadoras/os. De hecho, esto fomentó la creación de un fondo de participantes dentro del movimiento más amplia. Las organizaciones se encontraron competiendo para las mismas fuerzas y pronto las/los mismas/os organizadoras/os y estudiantes asistían las mismas manifestaciones, eventos públicos e informativos una y otra vez. Nos encontramos muy a menudo hablando a "las/los ya convencidas/os".

La estrategia para el cambio fue igualmente confusa. Pocos grupos estudiantiles promovían el trabajo electoral como un medio de cambio. Esto fue principalmente porque la mayoría de las/los estudiantes por ser menores de edad no podían votar, y también porque muchos de los grupos estudiantiles y sus líderes que en muchos casos sí podían votar, se sentían desilusionadas/os y veían el voto como otra forma de apoyar un sistema corrupto. Esta perspectiva no es incorrecta, y de hecho las/los autores de este documento están de acuerdo con esta perspectiva. Sin embargo, luego se hizo la cuestión de, ¿qué debería ser la estrategia? Si una organización promueve el cambio a través de la acción y rechaza el trabajo electoral, lo que es una decisión válida, pues se tiene que crear las organizaciones de masas que puedan luchar para el poder y no necesitan dependerse en el apoyo gubernamental ni de fundaciones. Lo que se necesitaba era un esfuerzo estratégico y concentrado para que llegara la comunidad de la Raza en su mayoría.

Image¿Y La Comunidad?

Intentando de formar tales organizaciones de masas, los grupos estudiantiles de la Raza, tanto otros grupos estudiantiles/ comunitarios de color, desarrollaba una pauta de formar coaliciones para poder planear eventos comunes como las manifestaciones y marchas, y las retiradas. La formación de coaliciones ayudó a la juventud de la Raza y las/los jóvenes en general a sentirse que no estaban solas/los en la lucha. Sin embargo, así que estas coaliciones y las organizaciones que participaban jamás se hicieron como organizaciones de masas -- o sea nunca formaron una base firme con las/los no-estudiantes -- y por eso no pudieron solucionar la cuestión de las necesidades comunes de las/los estudiantes y la comunidad tanto Ollin y el Comité de la Moratoria Chicana que organizaban el Día Chicano de la Moratoria, con una marcha en el barrio de la Misión al Parque de Dolores. Sin embargo, se tiene que admitir que casi toda el trabajo de informar la comunidad se hace con otras/os organizadoras/os y organizaciones o estudiantes, y no hace lo suficiente en los sitios de trabajo, con los jornaleros, o simplemente con la gente del barrio.

El fracaso de la mayoría de las organizaciones de la Raza, y muchos de las organizaciones "comunitarias," a traer las masas a su trabajo contribuía a un nivel de elitismo y sectarismo. Las/los organizadoras/os se consideraban como arriba de la gente común y corriente, y la idea de ser las/los políticamente avanzadas/os y las/los demás como atrasadas/os se hizo un fenómeno que creció rápido. Cualquier persona nueva que no se encajaba en nuestra categoría de activista fue despreciada, o peor, y básicamente se encontraba rechazada de cualquier intento de organizar dentro de nuestro propio grupo. Sólo queríamos las/los que eran "down," aunque nuestra definición de lo que era "down" cambiaba cada rato. Esto fomentó un problema en que diferentes grupos consideraban otros grupos como no suficientemente "down" y mejor que ellas/os. Habían ciertos casos en que las organizaciones dejaron de trabajar totalmente por razones de la presencia de líderes machistas, racistas, y despectivas a las/los de la clase trabajadora dentro de los varios grupos. Por el otro lado, en muchas ocasiones estas divisiones sucedieron debido a las muy pequeñas diferencias en las creencias políticas, estrategias, y bases.

Por lo que sea la situación, esta claro que muy pocos grupos eran responsables a las gentes que ellas/os servían y así se quedaban contentos peleando entre ellas/os mismas/os. Nosotras/os habríamos estado en la comunidad trayendo nuestras/os padres y familiares a la lucha. Hubiera sido posible dedicar tiempo a solidarizarnos con la gente trabajadora y luchar contra de los movimientos organizadas por la derecha que están en contra de la Raza. Al mismo tiempo, nosotras/os teníamos luchas internas para resolver.

El mismo viejo machismo

Machismo, o el patriarcado, era un problema que llegará al fin del impulso de los 90-2000, y era una batalla conocida y encabezada por las mujeres en los movimientos de los 60 y 70. Es relevante para este análisis así que al fin de estos movimientos muchas de las compañeras dejaran el trabajo organizando -- sobre todo por que ellas se sentían quemadas y agotadas debido a las machistas divisiones de labor. Aunque la mayoría de las organizaciones durante ese período (y hasta la fecha) se considera contra el patriarcado y para el avance de nuestras hermanas, la realidad fue contraria. El feminismo para muchos hombres en las organizaciones significaba dejar el trabajo para las compañeras.

En la mayoría de la reuniones uno encontraría las mujeres planeando, facilitando, tomando los apuntes,  encabezando las tareas, y asegurando que el trabajo sea completada. Por el otro lado, los hombres criticaban y quejaban por el trabajo de las compañeras.(2) Varias compañeras que eran, y todavía son líderes en el movimiento, han declarado a muchas organizaciones organizativas constaban de puras mujeres.

Cuando este asunto fue enfrentado habían momentos breves de igualdad relativa respecto al trabajo y responsabilidades, pero estos momentos duraban sólo unos pocos meses. Las organizaciones habían dado la impresión que les importaba las Feministas Radicales Chicanas -- haciendo que los hermanos sirva a las hermanas o dejando que ellas comieran primero en los eventos de organización honrándolas con mucha bulla -- mientras que la opresión de las mujeres se manifestaba en otras formas. Esto causó que muchas hermanas se encontraban quemadas rápidamente y con facilidad, dejando muchas de las organizaciones con menos activistas dispuestas/os a tomar las responsabilidades tan importantes. Pronto muchas organizaciones pasaron meses sin actividades, o dejadas, o simplemente se evaporaron. Las mujeres que representaban la fuerza impulsora de muchas organizaciones, pero como las mujeres anteriores ellas se encontraban expulsadas por las actitudes machistas.

Esto deja unos asuntos muy serios para el movimiento. Primero, cabe mencionar que estos evento no ocurrieron por la falta de representación de los compañeros. Lo que pasaba fue que el mismo viejo machismo que por siglos ha contaminado los movimientos sociales seguía repitiéndose dentro de las nuevas organizaciones. Como lo típico en la mayoría de las culturas indígenas, la mujer tenía la responsabilidad de continuar las tradiciones y apoyando el espíritu derrotado del guerrillero. En esta manera, la mujer deja su poder como guerrillera para poder mantener la cultura y las tradiciones.

Esto se manifiesta en varias formas tanto la violencia doméstica, la erotización de las mujeres de color, tantas mujeres solteras con familias, las mujeres siendo la única proveedora para la familia, y tantas mujeres forzadas a dedicarse al trabajo de ser madres. Esto fue precisamente lo que pasaba cuando se obligaba a las mujeres hacer todo el trabajo para las organizaciones y permitía que los hombres recibieran todo el crédito como los guerrilleros. Había una falta de estudio e intensa lucha con todos los hermanos. Si realmente queremos crear un movimiento firme, hay que asegurar que nosotras/os representemos la justicia para toda nuestra gente -- sobre todo para las hermanas -- y no sólo en palabras.

Mantener lo positivo

El propósito de este papel no es de echar golpes a las movilizaciones de los 90. De hecho, habían muchos importantes resultados en aquellos tiempos. Primeramente, las/los organizadoras/os como nosotras/os no estuviéramos hoy día si no fuera por éste contacto inicial. Segundo, las movilizaciones nos dio la esperanza. Servían para recordar a la juventud y las/los jóvenes de la Raza particularmente que sí podíamos luchar. Mostró a la sociedad, y a la sociedad angla en particular, que su "Gigante Durmiente" en realidad no estaba tan dormido, sino suficientemente despierto para levantarse y luchar. Abrió nuevamente los ojos de nuestras veteranas y veteranos de los movimientos de los 60 y 70 para que ellas/os creyeran en nuestra juventud y, sobre todo a creer en nuestras/os jóvenes. Finalmente, creó grandes organizaciones que siguen luchando en la batalla contra las/los jóvenes y la Raza hoy día. Ahora, hay que decir que cualquier análisis de este momento histórico tiene que tomar en cuenta los aspectos positivos con las deficiencias reales y los desafíos.

Mirando hacía atrás en la historia, hay que preguntar, ¿donde estaba la comunidad más amplia? ¿Donde estaba nuestro compromiso a comunicar con toda la comunidad, a crear el poder con toda la gente, a servir con todo y corazón a La Raza? Fracasamos en formar las organizaciones que verdaderamente eran de las masas o aun  las organizaciones de la Raza. No presentamos nuestras/os abuelos y abuelas, padres y madres, tías y tíos al trabajo de nuestras organizaciones y mucho menos ni las/los integramos en la vida de las organizaciones. Nos enfocamos tanto en las/los estudiantes y sus necesidades que nos dejamos de recordar que la mayoría de nuestra gente son trabajadoras/os y muchas son mujeres solteras, y están agarradas/os en alguna forma de abuso de las sustancias ilícitas. Nos encontramos tan metidas/os en la idea de organizar y los aspectos logísticos del activismo que dejamos de preguntar a la gente que deberíamos hacer. Faltábamos una teoría definida además de una estrategia real, dos aspectos claves en cualquier movimiento real. Si hubiéramos enfrentado ciertos problemas reales en nuestra práctica y teoría muy probablemente habríamos sido más efectivos/as en la lucha contra las propuestas 209, 227 y la peligrosa 21. Nos hicimos organizadoras/os de tiempo completo y en algunas formas importantes, nos dejamos de se miembros de nuestras comunidades.

Notas

(1) Mao Tse-Tung, La Lucha Guerrillera, 1961.

(2) Esta es una generalización y no pasaba en todas las organizaciones. Sin embargo, es basada en las experiencias de las autores con múltiples organizaciones y coaliciones además de las declaraciones de mujeres de otras organizaciones.

Marisol Padilla y Juan R. Taizán son activistas y organizadores/as de la Area de la Bahía de San Francisco. Durante las mobilizaciones estudiantiles ellos eran líderes principales en sus escuelas secundarias y en la comunidad. Marisol Padilla trabaja actualmente para acabar la violencia y opresión contra las mujeres golpeadas. Juan Taizan es miembro del Camino para la Libertad y tambien es organizador sindicalista.
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